Otros juegos preliminares que te ayudarán en la cama

Para muchas personas, y especialmente, para muchos hombres, los juegos preliminares son algo costoso de llevar a cabo el tiempo suficiente. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, para muchísimas mujeres, son un proceso necesario para que el sexo sea todo un éxito.

Probablemente, incluso hayas encontrado a escorts de lujo en Barcelona que te hayan hecho gozar de los preliminares. Esto las ayuda en su trabajo, y también es algo que disfrutan en muchos casos.

Hoy, queremos hablarte de un tipo de preliminares diferente, para que no te canses de hacer siempre lo mismo y que os ayude a ambos a gozar de una temperatura más alta:

1. Revive tus mejores momentos
Dato de relación: los primeros días de tu romance tienden a ser los más calientes. Pero eso no significa que esa pasión deba desaparecer.

Para aprovechar tiempos pasados en una relación actual, podéis ir al lugar donde mantuvisteis relaciones por primera vez, poneros la misma ropa que llevabais al principio de vuestra relación, o de vuestro matrimonio -si es el caso-, ver juntos una película durante la cual surgieran unos tocamientos provocativos…

2. Comienza fuera de la cama
Otro sello distintivo de los primeros encuentros sexuales es que no tiene por qué iniciarse en el dormitorio. Así que vuelve a aquella vez en la que ocurrió de manera espontánea en la cocina, el garaje, el despacho, o en otros sitios donde no soléis tener encuentros íntimos.

Hacer algo inesperado hará que tu amante se sienta a cien. Además, hará que se mantenga siempre con atención e ilusión por si vuelve a ocurrir.

3. “Dirty talk”
Lo que vendría a ser “decir guarradas”. Puede parecer vulgar, pero hay muchas personas a las que esto excita muchísimo. Así que prueba, o pregunta si es algo que puedes hacer y que no va a crear incomodidad.

Si es algo que le gusta, te aseguramos que será muy efectivo.

4. Experimenta con la temperatura
El calor y el frío pueden agregar mucho a las sensaciones que ya estás sintiendo. Una forma de jugar con la temperatura es chupar cubitos de hielo y lamer las zonas erógenas de cada uno. O usar lubricante con efecto calor. Cualquiera de las tácticas, o las dos combinadas, pueden suponer un extra muy positivo.

Con estos tres consejos, seguro que consigues encender esa mecha que creías apagada hacía mucho tiempo.