Las claves de las relaciones sadomasoquistas

Entre el 30 y el 50 de la población adulta tiene fantasías con el sadomasoquismo, según indican diferentes estudios publicados a lo largo de varios años. Y cada vez son más las personas que hacen en Internet búsquedas como “putas Bcn”, ya vivan en la zona o estén de visita. Porque todos los amantes del buen sexo saben que no pueden pasar por la Ciudad Condal sin haber probado sus exquisitas escorts.

Además, para iniciarse en el sadomasoquismo, es muy buena idea contactar con  profesionales del sexo que estén especializadas en este ámbito o que ofrezcan este servicio. De este modo, nos aseguraremos tener un “sí” por respuesta y que gozaremos de la experiencia.

Si se trata de algo que te interesa, a continuación, te damos las claves para que disfrutes del llamado “sadomaso”.

Amo y sumiso

En las relaciones sexuales sadomasoquistas, los roles principales son dos: el del amo (el sádico, que disfruta causando dolor ajeno) y el sumiso (el masoquista, que consigue placer mediante el dolor).

La palabra de seguridad en el sadomasoquismo

Este concepto es una palabra que se pacta previamente a la relación sexual, porque será la que determinará que hay que parar cualquier actividad que se esté realizando. Imagina que eres el sumiso, estás atado y te hace demasiado daño el amarre… Si te quejas, la escort entenderá que es parte del juego, y no se detendrá a acomodarte. Por ello, debéis pactar una palabra de seguridad que quede fuera de contexto. Por ejemplo, el nombre de un superhéroe, el de una flor, una frase incoherente…

Privación sensorial

Las caricias son mucho más placenteras y, en general, todos los sentidos se acentúan cuando nos tapan los ojos. Por eso, se trata de una práctica que se suele emplear en las relaciones sexuales sadomasoquistas.

Inmovilización

Si la persona sumisa no lo pide expresamente, los nudos no deben apretar demasiado ni hacer daño. Por ello, antes de comenzar el sadomasoquismo, la persona que se encargará de infligir dolor debe preguntar a la sumisa si los nudos están bien.

Por cierto, nada de atar el cuello, para evitar accidentes.

Azotes

Azotar las nalgas con las manos o con una fusta es algo muy habitual. Claro que se puede azotar y golpear en otras zonas, pero, si eres principiante, mejor que sea en las zonas donde se acumula más grasa.

Palabras del argot BDSM

BDSM: Siglas para Bondage y Disciplina (B y D), Domino y Sumisión (D y S), y Sadismo y Masoquismo (S y M).

Bondage: Atar, con cuerdas o cadenas, para inmovilizar a otra persona en sadomasoquismo.

Spanking: Dar o recibir azotes, sea con manos, látigos, cinturones, reglas… El spankee es la persona que recibe estos azotes, y el spanker, quien azota.

Cosas que no habías pensado sobre el sexo de reconciliación

¿Alguna vez has reñido con tu pareja y has disfrutado posteriormente del satisfactorio sexo de reconciliación? Es una de las modalidades más conocidas. Aunque el sexo después de una riña, y previo a la reconciliación también está muy bien considerado…

A veces, cuando una persona discute con su pareja, decide pasar el mal trago y citarse con escorts de lujo en Madrid con tal de asegurarse un buen rato. Aun así, el sexo de reconciliación es muy conocido porque se dice que es muy apasionado.

Ahí van puntos al respecto que es posible que no hayas considerado lo suficiente:

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Apps para conseguir sexo

Las aplicaciones móviles están hechas para servir al público de los Smartphone. Por ello, hoy en día podemos encontrar una más que amplia variedad: sobre recetas que explican paso a paso cómo cocinar un plato concreto, otras que te guían a través de una rutina de ejercicios para bajar de peso o definir músculo, las de retoque de fotografías, diccionarios, horarios de trenes y autobuses, indicadores de parkings más cercanos… Y, finalmente, llegamos a las apps para conseguir sexo destinadas a que el usuario consiga una noche apasionada. Por ejemplo, para contactar con una escort en Barcelona.

Citarse con una escort suele ser algo realmente discreto cuando se lleva a cabo a través de una app o de la propia web de la agencia en cuestión. No existe riesgo alguno al respecto. Y las apps para conseguir sexo lo ponen tan fácil como hacer un clic.

¿Te imaginas lo sencillo que debe de resultar? Sólo tienes que abrir el móvil, entrar en la aplicación, buscar a la chica con la que quieres citarte esa noche y hacer un clic para reservar tu horario. Y ya está.

Sin embargo, no sólo podemos conseguir sexo con escorts. Desde luego, se trata de la manera más fácil, dado que no necesitamos realizar una fase previa de conversación con la chica para ver si congeniamos, tener una cita, intentar no meter la pata… Pero también podemos llegar a ello a través de las apps para ligar, o para conocer gente, que son muchísimas y muy variadas.

En ellas, es habitual encontrar personas que buscan pareja estable, o un rollo pasajero. Si lo que estamos buscando es, simplemente, a alguien con quien podamos tener química para mantener relaciones sexuales, no debemos engañar con respecto a nuestras intenciones. Nos ahorraremos tiempo y disgustos. Además, la red está llena de hombres y mujeres que, por igual, también buscan apps para conseguir sexo.

Así pues, bastará con buscar a la persona apropiada, que comparta nuestro objetivo, que nos gustemos mutuamente, y podremos tener nuestra ansiada cita sexual, ya sea en casa de uno de los dos –lo cual no recomendamos con alguien a quien acabamos de conocer-, en un hotel o en otro lugar que se nos ocurra. Mucho ojo con escoger lugares públicos… Si esa es vuestra idea, tal vez sea mejor llevar el coche a un lugar oscuro y apagar las luces.

El beso blanco y el beso negro en el sexo

A menudo, recibimos dudas de nuestros lectores sobre diferentes prácticas sexuales. El beso blanco y el beso negro son, muy comúnmente, el centro de muchas de estas inquietudes. ¿Por qué reciben ese nombre? ¿Dónde se da el beso blanco, y dónde, el negro? ¿Cómo se llevan a cabo estas prácticas?

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Diferencias entre escorts y prostitutas

A menudo las escorts o damas de prostituta reclaman que no se olvide la gran diferencia que las distingue de las prostitutas. Si piensas en contratar sus servicios, es importante que tengas claro cuáles son los límites y las normas del juego de cada tipo de profesional, para evitar decepciones, malentendidos o exigencias fuera de lugar.

Qué es una prostituta

El oficio más antiguo del mundo no ha variado mucho a lo largo de los años en sus servicios y actividad, aunque sí lo ha hecho en la evolución de su consideración social. Básicamente, una prostituta es aquella mujer que ofrece servicios sexuales a cambio de una remuneración. Por lo general, cada servicio específico tendrá un precio estipulado que puede variar y hay que pactar y dejar claro antes de ejecutarse.

escorts

Las prostitutas trabajan de muy distintas formas y pueden encontrarse en ambientes diversos. hay rangos y niveles de lujo. Algunas desarrollan su actividad de forma independiente, mostrando su cuerpo en diferentes lugares donde dejarse ver y atraer a los posibles clientes. Otras prefieren la seguridad y mayor estabilidad que les proporciona trabajar para una agencia o burdel, a los que los clientes interesados pueden dirigirse directamente.

Qué es una escort

Por el contrario, una escort es una dama de compañía que ofrece sus servicios como acompañante en distintas situaciones, desde citas informales hasta eventos de categoría. Por lo general, el valor de su servicio se encuentra en su buena imagen, elegancia y saber estar. A menudo es una mujer con cultura y buena conversación. El sexo no está necesariamente requerido ni incluido en sus servicios, ni se insinúa a los hombres al ser presentada.

Al igual que las prostitutas, las damas de compañía también se pueden encontrar en agencias de escorts en Madrid especializadas, donde se ofrecen una amplio abanico de mujeres de diferentes tipos y perfiles. Los precios de sus servicios también variarán según su duración y tipología, ya que los honorarios no serán los mismos para una chica que vaya al cine y a cenar con un cliente que para la que lo acompañe a un evento de prestigio donde hay que invertir en el atuendo adecuado y hacer gala de una elegancia y saber estar menos frecuentes.