Los principales beneficios del sexo para nuestra salud

¿Sabías que el sexo no sólo es placentero, sino que aporta innumerables beneficios para nuestra salud?

 

Por ese motivo, incluso personas sin relaciones estables o que prefieren no buscar relaciones en apps de citas se benefician de ellos citándose con profesionales del sexo (si quieres saber más, pincha aquí).

 

Al fin y al cabo, el sexo es un tipo de ejercicio. Puede que se trata del más divertido que exista, pero es una manera de ejercitarte y mantenerte activo.

 

Lo principal de lo que te puedes beneficiar al practicar sexo, sensaciones y placeres aparte, es lo siguiente:

Mejora la inmunidad

Las personas que mantienen relaciones sexuales una o dos veces a la semana, tienen los niveles de inmunoglobina más altos, y esto supone la primera línea de defensa para nuestro cuerpo, ya que combate a los organismos invasores que intentan entrar.

 

Esto está relacionado con el hecho de que las personas sexualmente activas suelen mantener relaciones sexuales con más frecuencia.

Salud cardiaca

Mantenerse activo sexualmente también aporta un equilibrio entre los niveles de estrógenos y de testosterona. Y esto es muy bueno para la salud cardiaca.

Disminución de la presión arterial

Llegar al orgasmo tiene una sensación liberadora, pero no sólo relacionado con el placer, sino que también contribuye a una mejor respuesta al estrés y ayuda a reducir la presión arterial.

Funciona como analgésico

Las hormonas que libera la actividad sexual reducen el dolor. Pueden ayudarte a paliar el dolor de cabeza, de espalda, de piernas, etc. Incluso, el dolor menstrual y la artritis. También funciona contra migrañas.

Los beneficios del ejercicio

Como te decíamos, no deja de ser un ejercicio que puede mantenerte en forma. Y, como tal, mejora tu ritmo cardiaco a la vez que quema calorías y te ayuda a fortalecer tus músculos.

 

Éstos son sólo algunos de los principales beneficios que encontrarás en una práctica habitual del sexo. Por ello, es muy importante que los aproveches si tienes la ocasión de ser una persona activa sexualmente. Porque, además, no necesitarás a otra persona, ya que la masturbación es más que suficiente para conseguir estos beneficios.

Juguetes sexuales para disfrutar en pareja

Las nuevas tecnologías hace ya tiempo que han acaparado nuestras vidas y en la industria del sexo no se han quedado atrás. En estos últimos tiempos se ha innovado muchísimo y han aparecido juguetes de todo tipo, tanto para el placer individual como el placer en pareja.

Cada vez más, la gente entiende que los juguetes sexuales no tienen que ser su competencia a la hora de tener relaciones sino un aliado para dar más placer aún. En el caso de las mujeres parece que existen menos prejuicios a la hora de introducir esta novedad en su vida sexual, pero en el caso de los hombres hay más temor de no poder estar a la altura y ser sustituidos. Este temor, suele estar provocado por una falta de información.   

A continuación, podrás descubrir qué juguetes pueden hacer que tu vida sexual en pareja se vuelva mucho más emocionante y cómo podéis utilizarlo juntos.

Anillo vibrador para él y para ella

El anillo vibrador antiguamente solo era para hombres, ya que sólo estimulaba el pene, pero ahora la nueva moda es el anillo para parejas. Se trata de un anillo con un vibrador pequeño enganchado en la parte superior para que llegue al clítoris.

Vibrador a distancia

Un vibrador a distancia puede ser de lo más divertido… Imagínate una cena romántica con tu pareja y uno de los dos lleva introducido el vibrador en sus genitales y el otro está lleva consigo el mando. Cuando le apetezca podrá proporcionar placer a su antojo.

Vibrador sexo anal

Este vibrador puede ser genial para los dos, sobretodo para el hombre ya que es donde tiene el punto G. Utilizad lubricante de agua para que la penetración sea más suave e iros turnandos para poder disfrutar los dos.

Lubricantes

Existen todo tipos de lubricantes, pero hay una variedad en concreto que se utiliza para acelerar la excitación. Introduciros solo unas gotitas en los genitales y dejad que todo fluya… La sensación será muy diferente a lo que estáis acostumbrados.

Vibrador clitoriano

El vibrador clitoriano puede ser muy excitante para la mujer, pero a la vez también puede ser muy placentero para el hombre. Este vibrador esta hecho para que la mujer se lo introduzca debajo del clítoris durante la penetración, de esta manera el hombre también podrá sentir cómo vibra.

Si a parte de juguetes sexuales queréis añadir un poco de picante en vuestra vida sexual podéis entrar en www.massax.com y descubrir masajes eróticos para parejas… ¡Puede ser muy emocionante!

¿Qué es el sexo normal?

Todo el mundo quiere saberlo. Buscamos en la web, miramos pornografía, leemos libros de autoayuda y escuchamos podcasts. Si somos atrevidos, le preguntamos a nuestro mejor amigo.

Casi todos quieren saber cómo es el sexo para otras personas. O, para decirlo de otra manera, ¿qué es sexualmente “normal”? ¿Con qué frecuencia, cuántos minutos, cuántos orgasmos, cuántas parejas, cuántos, dónde, cuándo? ¿Y cómo? Incluso, las profesionales de locales como Felina Valencia suelen recibir cantidad de preguntar acerca de otros clientes.

¿Por qué? Porque la gente inevitablemente usa la información de maneras terriblemente inútiles. Tanto los hombres como las mujeres quieren compararse con los demás y juzgarse a sí mismos: “Soy / somos como otras personas, por lo que estoy / estamos bien”. Y si no es así, “no soy normal”.

Errores. Si una vida sexual funciona, está bien. Si no lo hace, no. Lo que otros hacen es irrelevante. Y lo que es “normal” es aquello que te funciona a ti, de manera particular.

Después de cinco o seis meses juntas, dos personas siempre conocen sus preferencias en cuanto a comida, música, películas, estilo de conducir… Pero no siempre en el sexo. Muchas personas dudan en decir cosas tales como “Me gusta llegar al clímax desde el sexo oral más que desde el coito”, “más suave”, “más duro”, o dudan en preguntar algo tan sencillo como: “¿te gusta así?”.

Imagina tener que cocinar para alguien sin saber si es celíaco, vegano, si tiene alergia a los frutos secos… ¡Pues esto es lo mismo! Es muy importante saber qué le gusta a la otra persona, así como qué necesidades tiene. Y si le gusta que le azoten en el trasero, que le muerdan la oreja, que te pongas una minifalda de cuero rojo… ¿Por qué eso no iba a ser “normal”, si es lo que le funciona? Las fantasías sexuales y los fetiches deberían ser libres, siempre que no haya nadie obligado a cumplirlas.

Así pues, el mejor consejo que te podamos dar es que disfrutes del sexo libremente como te gusta. Eso es lo normal.

El Tantra, un encuentro sexual diferente

Existen muchas formas de disfrutar de un sexo lleno de emociones y sensaciones, pero una de las formas más accesibles para todo el mundo, es a través del sexo tántrico. Esta tipología surge de la filosofía tántrica proveniente de oriente hace más de 4.000 años, basándose en diferentes pilares esenciales para ser feliz, la aceptación, la expresión, vivir el momento con los 5 sentidos y finalmente el movimiento armónico con otras personas.

Esta filosofía es totalmente aplicable en el sexo, así que prepárate para disfrutar del sexo de tu vida, conectarás con la otra persona de una forma tanto mental como sexual y sentirás placeres y emociones que desconocías.

El primer paso para practicar esta disciplina es aceptarse a uno mismo tal y como es. Si no hay aceptación, no hay placer y lo mismo respecto a la otra persona. Seguidamente, decídete a vivir esta experiencia con todos los sentidos, disfrutando del momento y concentrándote en lo que sientes, lo que tocas, lo que ves, etc.

Cómo se lleva a cabo?

Primero debemos encontrar un sitio relajado, a gusto de los partícipes. Nos sentamos uno enfrente del otro, con los genitales y los cuerpos rozándose, pero sin que haya penetración.

Una vez tenemos la postura correcta, empezamos a respirar profundamente, inhalando y exhalando constantemente, sintiendo el aire de la otra persona, dejando que erice nuestra piel, la excitación puede ser mayor si cerramos los ojos. Es muy importante, como hemos anotado anteriormente, sentir con todos los sentidos y disfrutar del momento, estando 100% presente.

A continuación, empezamos a acariciar y masajear la otra piel realizando movimientos circulares y extensos explorando todo su cuerpo, pero sin llegar a tocar los genitales ni los pechos de la mujer. Mientras nosotros estamos deleitando la figura del otro sujeto, deja que hagan lo mismo contigo.

En el momento que sentimos que no podemos aguantar, avanzamos un paso más. En este, en vez de tocar con las manos, besaremos. Besaremos todo lo que queramos, pero primero uno y luego el otro. Cuando lo veamos apropiada, bajaremos hasta los genitales y luego deja que tu pareja haga lo mismo contigo, hasta que los dos lleguéis a un punto de excitación mayor.

Ahora sí, cuando los motores están bien calentados, llega el momento de penetración. Primero tiene que ser una penetración  estática, no debemos tener prisa, cuando sea el momento las partes se moverán por su cuenta. Lo más probable es que las ganas de eyacular estén muy cerca, pero si queremos, podemos ralentizar el orgasmo volviendo a los ejercicios de respiración hasta que no aguantemos más.

Puede ser que la primera vez no salga perfecto, toda técnica lleva su tiempo y práctica. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de un encuentro sexual diferente, solo tenéis que sentaros y dejar fluir todo lo que habéis aprendido.

Si no tienes con quien practicar esta especialdad no te preocupes, haz click aquí y descubre cantidad de expertos y expertas dispuestos a llevarte a un mundo lleno de sensaciones y placer.

 

La revolución sexual y el cambio de mentalidad en la sociedad

La revolución sexual que tuvo lugar en los años 60 y 70 abrió la puerta a una nueva sociedad y a una nueva mentalidad. Aunque no es un estilo de vida aceptado para la mayoría de las religiones, no se detiene la tendencia de volverse más popular. El sexo casual se define como tener relaciones sexuales con una o varias parejas sin apego emocional. El propósito se basa puramente en la satisfacción física sin ir más allá.

Glamour Magazine realizó recientemente una encuesta de 2000 mujeres y sus experiencias sexuales ocasionales. Estas mujeres van desde los 18 hasta los 64 años. Solo el 19% de éstas lamenta que sucedió y la mayoría de las mujeres encontraron a sus parejas en lugares familiares.

De acuerdo con un estudio realizado sobre Spring Break en Florida y 680 estudiantes universitarios de Canadá que fueron allí, se concluyó que los festivales son un entorno amplio y cómodo para el sexo casual. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en que se sentían mucho más a gusto en este tipo de actividades que en casa.

Actualmente, la mayoría de los estudios se llevan a cabo en este campo. Numerosos expertos culpan al movimiento sexual casual por la pubertad que se alcanzó mucho antes y al aumento de la actividad sexual en adolescentes. Sin embargo, se han popularizado las profesiones relacionadas con el sexo, desde la industria pornográfica a la entrega del cuerpo por placer, como hace esta famosa casa de escorts lujo Barcelona.

Debido a su desarrollo tardío, las religiones son vagas sobre las pautas y realmente no dan una visión clara sobre el tema. Muy pocas religiones, salvo la religión Wicca, promueven una vida sexual saludable y variada. En general, la mayoría de las religiones condenan o menosprecian dicho comportamiento.

No todos los países han crecido en la revolución, y las reglas que la rodean dependen principalmente de la religión y la cultura. Aunque mucha gente todavía tiene relaciones sexuales, no se puede negar la influencia que tiene en el mundo actual. Aquí está la lista de las 10 mejores ciudades del mundo que tienen el sexo más informal.

Cómo mostrar el sexo en la época del #MeToo

Estamos seguros de que eres un caballero de los que trata como las reinas que son a las lumis Valencia. Sin embargo, la cultura nos ha dado a través de las escenas de sexo en el cine unas muy malas lecciones de machismo que han calado en toda la población, hombres y mujeres, y que han afianzado y perpetuado las bases de los roles de género y de unas relaciones abusivas.

La periodista Jess Joho, del portal estadounidense “Mashable”, explica lo común que es que en una audición para el papel de un personaje masculino se le exija a una actriz arrodillarse para realizar una felación a un hombre. Y peor aún, que esa escena sea la introducción del personaje femenino en la película.

Muchas actrices habrán pasado por el aro, y otras tantas habrán dejado la audición sintiéndose avergonzadas. Sin embargo, Joho habla de un caso en el que la actriz se quejó delante de todos los hombres que la observaban. Al parecer, hizo saber a una habitación llena de hombres poderosos de Hollywood que no iba a aceptar el papel de un personaje que es presentado a la audiencia de rodillas. Y lo más inusual: dichos hombres estuvieron de acuerdo con ella y prometieron cambiar la escena.

El texto de Joho hace referencia a una actriz que explicó su historia a Michelle Ashford, creadora de Masters of Sex. En plena época del #MeToo, cargada de reivindicaciones feministas, estas escenas son impermisibles.

Para reducir (e idealmente, eliminar) la carga machista del sexo en el cine, es necesario facilitar acceso a colectivos oprimidos a los puestos de creación y dirección. Necesitamos nuevas historias, nuevos puntos de vista, que se alejen de aquellos cargados de machismo. Y los directores, productores, guionistas, etc., poderosos hombres blancos y, en su mayoría, heterosexuales, necesitan revisionar su manera de contar historias.

Escenas de violación en televisión y cine

En su momento, determinadas escenas de la serie Juego de Tronos dieron mucho de qué hablar por contar con violaciones en pantalla. Algunas de ellas, de hecho, ni siquiera tenían la justificación de aparecer en los libros.

Sin embargo, el caso más cruel lo encontramos en la famosa película “Último tango en París”, de Bernardo Bertolucci, y protagonizado por Marlon Brando y Maria Schneider. La famosa escena en la que el actor utiliza mantequilla como lubricante para sodomizar a la joven actriz, que contaba con tan sólo 19 años -mientras que él tenía 48, fue real. Al parecer, ambos hablaron sobre la escena y sobre la necesidad de mostrar una humillación real, y no fingida, en pantalla.

Hace algunos años, Bertolucci reconoció lo sucedido, y aunque le parecía horrible, también dijo que no se arrepentía de ello. Ni él ni Brando pidieron perdón nunca a la actriz, que murió en el 2011 y que, después de rodar aquella película, nunca volvió a cocinar con mantequilla ni a desnudarse delante de una cámara. De hecho, después de filmar el largometraje, entró en una espiral de autodestrucción, con intentos de suicidio, adicción a las drogas y entradas y salidas en centros psiquiátricos.

Ella ya había contado la historia en anteriores ocasiones, pero nadie quiso escucharla o hacerse eco de ello hasta los años anteriores al #MeToo.